martes, 18 de septiembre de 2012

Entrevista a Martin Gore

En el número de septiembre de la revista 'Mojo' la cabeza pensante de Depeche Mode desvela cómo fueron los primeros pasos de la banda.
Se acerca el lanzamiento del nuevo disco de Depeche Mode -previsiblemente en abril 2013- y los miembros del grupo comienzan a prodigarse por las páginas de las publicaciones de todo el mundo. Este mes de septiembre ha sido el turno de la revista musical 'Mojo', que cuenta con la colaboración de Martin Gore, en la que le cuenta al periodista Dorian Lynskey algunos de los puntos clave de la trayectoria artística del trío inglés.


 Sobre sus comienzos en la música electrónica:
“Me metí en la música electrónica cuando tenía 16 años, empezando por Kraftwerk, obviamente. Más tarde, un amigo mío se hizo con un sintetizador y empezamos a escuchar la primera escena electrónica, como 'The Dignity Of Labour', de The Human League. Fui a ver a The Human League en 1979 y fue tan emocionante ver a esa gente tocando los sintetizadores sobre el escenario que, justo después, salí a comprar un Yamaha CS-5 baratísimo, que era lo máximo que me podía permitir entonces. Me fascinaba la posibilidad de hacer nuevos sonidos. Me sentía como si me moviera hacia el futuro haciendo algo que nadie había hecho antes. Había formado parte de grupos desde los 13 años, pero siempre había tocado la guitarra y nunca habíamos hecho nada revolucionario. El punk parecía revolucionario y el afterpunk y la electrónica parecían entonces el límite”.

Sobre sus primeros pasos con Depeche Mode:
“En Depeche Mode empezamos muy jóvenes y habíamos llevado una vida un poco aislada. De repente, nos empujaron hasta los focos. Vince [Clarke] nos dejó inesperadamente [después del álbum debut 'Speak And Spell' en 1981] y no creo que pensásemos demasiado qué era lo que le estábamos presentando al mundo. Sólo fue a partir de hacer 'Construction Time Again' (1983) [su tercer álbum], cuando ya habíamos viajado y habíamos crecido un poco cuando pensamos que debíamos hacer las cosas un poco más en serio. Estar con Daniel Miller de Mute fue una gran parte de nuestro proceso de maduración. Hoy en día seguimos escuchando todo lo que dice. Nos hizo ver muchas cosas de las que no habíamos sido conscientes. Recuerdo estar en el coche de Daniel escuchando 'Alles ist Gut' de DAF [la banda alemana de electro punk] y pensar: ¡Guau, esto es impresionante!”.

Sobre los primeros sintetizadores: 
“Nosotros usábamos el Emulator [un sampler de 8 bits], que era una tecnología increíble para esa época, aunque, mirando ahora hacia atrás, era muy limitado. Tenías que almacenar un sonido en un disco floppy enorme. Había veces que trabajabas en algo y se te olvidaba pinchar en 'Guardar' y pensabas: Mierda, he perdido un día entero de trabajo. Hubo una época alrededor de 1982 cuando estábamos usando para los directos el prototipo PPG [un sintetizador digital de primera generación] y era muy poco fiable. Kraftwerk se acercó a vernos en algún sitio de Alemania y en la primera canción el PPG falló y no lo volvimos a recuperar. Fue uno de los peores conciertos que he tocado”.

Sobre sus primeras incursiones americanas:
“Entre 1981 y 1983 sentíamos que no había esperanzas para nosotros en América. Cada entrevista parecía que era un combate con alguien que, obviamente, le gustaba Bruce Springsteen y que no consideraba la electrónica como música en sí. Teníamos pavor a cada entrevista. Pero, alrededor de 1984 con 'Some Great Reward', volvimos a América y nos dimos cuenta que la música alternativa había despegado y que éramos los abanderados de la nueva escena. Nos ponían en enormes emisoras alternativas, con The Smiths y The Cure. De pronto era bueno hacer algo diferente […]. Creo que fue muy importante que nosotros saliésemos en directo cuando no había nadie haciéndolo, especialmente en América. Creo que a la gente le chocaba venir a un concierto, ver gente muy estática detrás de los teclados tocando música electrónica, y ver que seguía siendo emocionante. Dave era una parte enorme en eso. Era el elemento que enganchaba al público cuando no estaba ocurriendo nada mucho más allá”.

Sobre su proceso de trabajo:
“Normalmente comienzo con unos acordes o una atmósfera y empiezo a cantarlos después. La maqueta original de 'Enjoy The Silence' era muy lenta y muy minimalista, sólo un armonio y yo, y fue idea de Alan [Wilder] meterle unos ritmos. Añadimos los acordes corales y Alan y Flood [el productor encargado de mezclar 'Violator' y 'Songs Of Faith And Devotion'] dijeron: ¿Por qué no tocas un poco la guitarra por encima? Ahí es cuando se me ocurrió lo del riff. Creo que esa vez ha sido la única en nuestra historia en la que nos mirábamos los unos a los otros y pensábamos: Esto va a ser un éxito. Habíamos trabajado mucho hasta ese momento. Habíamos ido a disco por año durante todos los 80, lo que nos había ayudado a conseguir un gran número de fans, así que estábamos en la cresta de la ola cuando salió 'Violator'. A veces te tienes que dar cuenta que estás en el lugar adecuado en el momento apropiado”.

Sobre el impacto de la música electrónica en la sociedad del momento:
“La electrónica parecía estar haciendo lo más excitante del punk pero de una manera futurista. Nunca pensé que pudiera llegar tan alto como llegó. Podía verla floreciendo, pero fue un shock ver a Soft Cell escalando hasta la cima de las tablas en 1981, porque 'Tainted Love' todavía me sonaba muy underground. Mientras que ahora, claro, no puedes dejar de escucharla en ningún sitio”.

Fuente: http://www.mojo4music.com/blog/ 

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