domingo, 10 de febrero de 2013

Un pequeño análisis "Delta Machine" Depeche Mode

La revista musical 'Spin' ha publicado un artículo en el que relata sus primeras impresiones tras la escucha del disco 'Delta Machine', el decimotercer álbum de estudio de Depeche Mode, que saldrá publicado el próximo 22 de marzo con el sello Columbia Records.


 La redactora Daphne Carr acudió el pasado 5 de febrero a la presentación de 'Delta Machine' en un lujoso local del barrio de Chelsea, en Manhattan (Nueva York). Antes de pulsar el botón de play, uno de los directivos de Columbia dedicó unas palabras al último trabajo de la banda inglesa: “Estamos en 2013, es el decimotercer álbum, hay 13 canciones, sale el día 22 de marzo; éste es su primer álbum con nosotros y nosotros estamos muy felices de trabajar con ellos”.

Los asistentes a la fiesta hablaron durante toda la escucha del disco y, después de sonar la última nota, tardaron más de 15 segundos para darse cuenta de la llegada del silencio. Y entre ellos, un discretísimo Dave Gahan, vocalista de la banda protagonista del evento. Alguien aplaudió, esperando que fuese el final del disco y no sólo un apagón eléctrico, y entonces, toda multitud se unió a la euforia. Después de otro momento extraño, el DJ puso fin al silencio con 'Suit & Tie'. Todo el mundo volvió a centrarse en los cócteles, como si jamás hubiesen escuchado nada.
En ese ambiente, Carr cuenta las impresiones que le causó, sentada sola en una silla, la escucha de este “disco triste y oscuro”.


1. 'Heaven' es una engañifa
Por alguna extraña razón 'Heaven' es el tema principal del álbum. De esta forma sigue el patrón de cada uno de los discos de Depeche Mode desde la llegada del productor Ben Hillier en 2005: percusiones minimalistas y atrayentes, letras grandilocuentes y amplios coros en estéreo. La única característica novedosa es un tempo dolorosamente lento. Casi cerca del trip-hop, Gahan se sobrepasa cuando debería ser frágil. No es una mala canción, sólo que no es la mejor elección. Las buenas noticias son que este sencillo es una engañifa: el resto de 'Delta Machine' es más duro y más raro.


2. 'Should Be Higher' debería ser mucho mejor
Esta enredadera sonidos disco oscuros es, de lejos, el mejor tema del álbum. Todo los elementos tradicionales de Depeche Mode están presentes en los arreglos o en las voces en falsetto, lo que, aunque siendo clásico, resulta fresco. Tiene también la mejor remezcla. ¿Sabéis ese silbido que hay en el 'With Or Without You' de U2, ese que no puedes dejar de tararear desde que lo escuchas por primera vez? Este tema tiene lo mismo, salvo que es una especie de sonido crepitante.
 
3. Hay más canciones sobre la Fe y la Devoción
Martin Gore ha dicho que este álbum tendría las vibraciones de 'Violator' y 'Songs of Faith and Devotion', o lo que es lo mismo, pop sin complejos con un sonido de blues y guitarra. 'Slow' y 'Goodbye' son sus apuestas en este sentido. 'Slow' se basa en una gran guitarra blusera y un difuso y esperitualizado coro de gospel. 'Goodbye' es más tradicional y espartana, aunque se vuelve lujuriosa en el coro. La remezcla de Flood contiene preciosos momentos musicales de un exceso vocal que se convierte imperceptiblemente en instrumentos.

4. Incluso las leyendas sufren de la ansiedad de la influencia
Depeche Mode se encuentran en la tercera década como la banda de synthpop más influyente del planeta, un honor que en los últimos lustros se ha convertido en una maldición a la hora de escribir las letras. Los intentos de poner límites incluyen el tema tecno minimal 'My Little Universe', que e general funciona, excepto cuando Gahan deja la ominosa repetición del verso “I let no one in/ No one” para cantar tópicos sucintos. 'Soft Touch/ Raw Nerve' es una revisión histórica de cuando Depeche Mode era más industrial que pop, cuando sus instrumentos eran y sonaban más duros. Cuanto menos hablemos de la crisis de identidad de 'Angel' a media canción, mejor.

5. Sí, hay un tema para Martin Gore
Siempre hay, al menos, un tema cantado para el Equipo Gore y, en esta ocasión, es una amarga balada bajo el título de 'The Child Inside', que empieza con un bajo estilo Charles Mingus con rellenos synth y que después florece como un téma electrónico con una leve percusión. Escucharlo sólo una vez en medio de todo el parloteo hizo que a Carr le resultase difícil entender toda la narrativa de la letra de Gore, pero la redactora consiguió quedarse con esto: “ I can hear that dreadful sound (Escucho ese terrible sonido)/ Watching from afar I see a child's drowned (Desde lejos veo como un niño se ha ahogado)/ The child inside your heart (El niño dentro de tu corazón)”.

Enlace con el artículo:

http://www.spin.com/articles/depeche-mode-delta-machine-listening-session

Fuente:

http://www.clubdevotion.com/contenido.php?art_id=1132






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