martes, 27 de agosto de 2013

Analizamos Exile de HURTS

De la web http://estoybailando.com/cancion-a-cancion-exile-hurts/.

Un interesante análisis al disco de Hurts "Exile".


Cuando descubrimos a HURTS hace unos años, con aquel extraño y paupérrimo vídeo de Wonderful Life que luego fue re-hecho para el lanzamiento de Happiness, sabíamos que nos encontrábamos ante algo especial.
El dúo de Manchester, formado por Theo Hutchcraft y Adam Anderson, recuperaba en plena época de esquizofrenia pop, la elegancia y el clasicismo de las composiciones de pop electrónico de los ochenta. Con un sonido cuidado, una producción muy elaborada y con canciones que, a pesar de formar parte de un disco llamado “Felicidad”, hablaban de todo menos de ella. Porque jugaron a convertir al pop temas que eran carne de baladón

Ahora, tres años después, con canciones como Sunday o Evelyn grabadas a fuego en nuestra memoria y tras haberlos podido ver en directo, el dúo vuelve con Exile. Un disco que mantiene la esencia del dúo, en el que vuelven a colaborar con Jonas Quant como productor y al que han sumado a Dan Grech-Marguerat (antiguo productor de Radiohead). Con un crecimiento sonoro considerable y una deriva hacia un sonido mucho más sucio e industrial que en su trabajo anterior, haciendo más de una concesión estilística y abandonando un poco la sensación de aislamiento que producía escuchar su primer disco y pensar que nadie más hacía música así.

El punto de fuerte de Happiness era que, a pesar de su peculiar sonido y la sensación de melancolía (casi desesperación) que transmitía, todas las canciones eran piezas de pop que rozaban la perfección. Fueran más o menos animadas, estuvieran más o menos producidas, era fácil que se engancharan a la primera escucha.
Exile es un disco algo más exigente en ese sentido. A pesar de esas concesiones sonoras, es más duro de roer. Por eso te vamos a hablar de cada una de las canciones, porque en todas hay suficiente carnaza para analizar con mucha calma.




01.- Exile
Home, it’s where the heart is. Se me ocurren pocas formas mejores de comenzar un disco. Y un concierto, ya de paso. La canción es un grower que ya desde el principio deja clara la nueva deriva del sonido de HURTS. Han crecido. Pero eso no significa que hayan abandonado su forma de hacer música, o su estilo al escribir canciones. Nos exiliamos, pero no por eso vamos a ser felices. La percusión, el riff electrónico que durante toda la canción te va taladrando el cerebro y un Middle8 que es puro Depeche Mode son una muestra perfecta de esa suciedad impostada que se ha apoderado del dúo. Si ya en Happiness mostraban predilección por adornar los temas con sonidos que bien podían surgir de una industria de Manchester con Exile parece que, directamente, han ido a grabar a una fundición.
When we go the vultures will feed on them, and fire will come around. And we’ll be young again.
8/10


02.- Miracle
El primer single oficial del disco (The Road fue un track promocional) ha dejado bastante frío a más de uno. Y no es la mejor canción del disco, pero lo representa bastante bien. Uno de los grandes problemas de Exile es que, a diferencia del primer trabajo, no hay demasiadas canciones que en una primera escucha te dejen claro que son carne de single. Pero Miracle es de las más evidentes. La gran baza de este tema es que, al igual que en las grandes canciones de Happiness, la estructura es la de una canción pop clásica y por mucho que las guitarras o los sonidos post-apocalípticos de las bases traten de engullirla, está ahí. Para que te enganche, para que la recuerdes, para que la tararees. Cierto es, como ya se dijo en su momento, que las similitudes sonoras y de estilo con algunos temas de Coldplay son bastante evidentes. Pero tampoco es algo que traten de ocultar. Al contrario más bien. Y es que Exile bebe de muchas fuentes.
Look at all of the damage you have done in time, you can see what a savage I’ve become in my eyes.
7/10



03.- Sandman
Silbidos. Coros infantiles. Es lo normal en esta particular nana vengativa en la que el hombre del saco es esperado para recibir su merecido. De nuevo puede que la base rítmica, los silbidos y los sintetizadores te despisten y creas que es una canción demasiado rara. Pero en realidad es puro pop. Estrofa-puente-estribillo y así hasta un Middle8 que pondría los pelos de punta al mismísimo Stephen King.
Temáticamente no es la mejor canción del disco, pero precisamente en su sencillez y en ese regusto a mala leche (a niño con mala leche, más bien) está la gracia de esta canción.
We’re waiting for the sandman, but he never hears the call.
6/10


04.- Blind
Era de esperar que, tras mucho hablarnos sobre el daño de una separación y la tristeza y el vacío que la otra persona deja en ti; los chicos de HURTS acabaran por adoptar una solución bastante drástica. Si me duele haberte dejado, más me duele ver que estás mejor sola. Por eso lo mejor es que me saques los ojos y me dejes ciego.
Es una de las canciones más puramente pop del disco. Por estructura, por sonido, por producción (esos “oeoeo”) Tanto que, de hecho, es fácil imaginársela cantada por la mujer que lo canta todo hoy en día: Rihanna. Precisamente eso es lo que personalmente, y a pesar de tener un estribillo precioso y una producción exquisita (con percusión a lo Ryan Tedder incluída), hace que sea de las canciones que menos me llaman la atención del disco. Es preciosa, sí. Me encanta, sí. Puede que sea el Stay de este disco. Pero hay otros temas más arriesgados que sí me hicieron darle al repeat tras la primera escucha.
I know in time our hearts will mend, I don’t care if I never see again.
6/10


05.- Only You 
Si Miracle era uno de los singles más claros del disco, Only You es el siguiente. Además de ser una de las canciones más animadas del disco y, de nuevo, otra de las que beben descaradamente de esa gran fuente de sonido que son los Depeche Mode. Tanto por las bases programadas, como por el riff de guitarra del Middle8, por la forma en la que Theo canta el estribillo. Y es que el estribillo es una auténtica orgía. Un canto al poder de salvación del amor sobre una vida que ha perdido el sentido adornado por un sonido casi épico.
And in this sea of scars the first cut is the deepest. No matter where you are I’l always think of you.
9/10


06.- The Road
Fue lo primero que escuchamos de este Exile. Y nos sigue pareciendo igual de alucinante que la primera vez. Un tema oscuro, desolador, sucio y áspero; que te golpea y te machaca y te deja, como él mismo dice, como un extraño en una carretera desconocida. Una primera estrofa delicada, frágil, casi de cristal; que estalla en un estribillo mecánico y portentoso. Pero es el segundo estribillo (precedido por un puente semi-religoso y seguido por una outro descomunal) el que directamente te noquea y te hace sentir realmente el metal sobre tu piel. Y a eso súmale un bajo (en el puente, los estribillos y el final) que está sacado directamente del Angel de Massive Attack. ¿Cómo puede no gustarle a alguien?
As you were born, you leave this world alone. A stranger on an unfamiliar road.
9/10



07.- Cupid
The Road marca un punto de inflexión en el disco. Al menos sonoramente, porque Cupid no es sólo uno de los temas más cañeros de Exile, sino que también lo es de Happiness y de cualquier cosa que hayan interpretado. Un sonido guitarrero a lo Nine Inch Nails, unos vocoders de fondo y un estribillo a lo Marilyn Manson. Y ahora estarás pensando que si todo lo han copiado a otros ¿por qué me gusta tanto? ¿Por qué no lo critico? Porque cuando uno es capaz de referenciar y reutilizar un sonido, un estilo, una característica de otro artista y hacer que no le prestes importancia porque lo que destaca es tu forma de hacerlo, es que lo estás haciendo bien. Es una canción corta, contundente, sexual y genial.
‘Cause I swear I’ll make you bleed, If you break my heart when I hold you close to me.
8/10


08.- Mercy
Puede que de primeras no te diga mucho. Que incluso te parezca poca cosa. Pero créeme si te digo que éste es uno de los colosos del disco. Una canción sobre la desesperación, el amor masoquista, las relaciones tóxicas y la dependencia que causan con una de las producciones más completas, trabajadas y detalladas de todo el disco. Hay un contraste brutal entre una letra sencilla y una producción musical que se alza como lo que es: una bestia. Incluido el dubstep en el estribillo, que acompañado por un coro deletreando M.E.R.C.Y., transmite una energía descomunal.
Don’t cry mercy, there’s too much pain to come.
9/10


09.- The Crow
Un pequeño remanso de paz. Si es que los HURTS conocen la paz. Un oasis en el desierto. Pero aquí no hay arena, palmeras y agua. Estás en un páramo completamente seco, rodeado de vieja maquinaria oxidada y de la soledad más absoluta. Y te acecha un cuervo. The Crow es una canción casi etérea, pero al mismo tiempo rotunda y desoladora. Una suma de detalles (algunos casi imperceptibles, como el pizzicato o el sonido de la madera crujiendo) que te envuelven y te hipnotizan. Por que eso es lo que hace la mujer de la que cantan: te embelesa, te enamora y te destroza.
You know that she came to break your heart, but oh… When she moves you fall in love again.8/10


10.- Somebody To Die For
La diferencia de sonido entre Happiness y Exile es bastante grande. Y eso hace que, sin olvidar de dónde vienen, haya muy pocas canciones que podrían formar parte del disco debut del dúo. Ésta es una de esas canciones. Hermana (pero no gemela) de Unspoken. Y es que la canción va creciendo poco a poco, del mismo modo que hacía Unspoken. Y va sumando epicidad al sonido, igual que hacía Unspoken. Y te va enganchando con el contraste entre una estrofa que va añadiendo capas de sonido y un estribillo demoledor, para terminar dando paso a un middle8 apoteósico en el que las cuerdas convierten a la  música en la única protagonista de este canto de amor desesperado.
Una jodida maravilla.
When I’m standing in the fire I will look him in the eye, and I will let the devil know that I was brave enough to die.
10/10


11.- The Rope
La segunda parte del disco se cierra con una canción que, curiosamente, comparte temática con la canción que abría Happiness, Silver Lining. Y la sensación de lucha constante contra el mundo, de estar en una perpetua escalada que cada vez se hace más y más dura y en la que de vez en cuando necesitas la ayuda de alguien, la transmiten tanto la letra como la producción de la canción. De nuevo volvemos a una estructura clásica aunque aquí hay alguna modificación para retrasar ligeramente la entrada del estribillo y que aparezca justo cuando la canción parece alcanzar su apogeo. Y entonces, la magia. Un pitido electrónico, una sirena chirriante, un toque de atención (un pequeño robo a M83…) ; da paso a un estribillo construido poco a poco durante todo el tema en el que todo encaja a la perfección.
Don’t let go til I reach for you, they say the best way out is through.
10/10



12.- Help 
Oficialmente el disco termina con esta canción y mi consejo es que hagas todo lo posible para que sea así. Los dos bonus tracks tómatelos como lo que son, bonus tracks. Porque el exilio termina con esta preciosa canción de producción mucho más comedida y limpia, esta pequeña canción de cuna que comienza de forma íntima y comedida con un piano acompañando la voz de Theo y que poco a poco va convirtiéndose en algo más grande hasta llegar al middle8. Aquí entenderás por qué te digo que el disco debe terminar aquí. La orquesta comienza a acompañar al piano, un coro emerge para cantar el estribillo y de repente la batería y la guitarra aparecen al más puro estilo John Murphy.
I can feel the darkness coming, and I’m afraid of myself.
10/10


13.- Heaven
¿Qué? ¿Echabas de menos un Sunday en este disco? Pues aquí lo tienes. Aunque en este caso no le cantamos a las ganas que tengo de verte sino a la mala vida que me das y lo mucho que me gusta, piratilla. El primero de los bonus tracks es justo lo que estabas buscando. Una canción animada, con un coro muy de dar saltos en el concierto (y con menos letra que en Sunday, así puedes saltar y cantar sin ahogarte). Vuelven a hacer aparición los “Ooooooooh” que recuerdan a Coldplay y, aunque es una gran canción, es totalmente comprensible que sea un añadido y no forme parte del tracklist oficial porque estilísticamente se aleja mucho del concepto musical del resto del álbum.
Si quieres quitarla del final y meterla en el disco, te recomiendo que lo hagas antes de The Road. Entre Blind y Only You no quedaría mal…
Is this hell or heaven? I can’t tell when we’re together.
8/10


14.- Guilt
Una balada a piano sencilla, triste y desoladora. No sabemos qué les ha pasado, si las relaciones de Theo con Marina (la de los Diamonds) o la de Theo con Dita (la de los Von Teese) le destrozaron sentimentalmente o si aquí el que las mata callando es Adam. Pero el caso es que se toman en serio lo de exiliarse y dejarte tranquila y dejar de hacerte daño. Como curiosidad, como tema independiente que suena tras 10 minutos de silencio, es preciosa. Tal vez muy Adele (muy de pianito y muy de “nevermind, you’ll find someone better than me“), pero bonita. Dentro del disco no sabría dónde meterla, porque evidentemente este sonido no tiene nada que ver con el resto.
You will thank the Lord that I’m gone, so darling be strong
7/10


CONCLUSIÓN:
La media Estoy Bailando de este disco (que no vas a bailar, ya te lo digo yo) es de 8,3. He dejado fuera los bonus tracks porque Exile es un disco demasiado compacto como para añadir esas dos canciones. Y por “compacto” no me refiero a que el cd físico esté muy bien prensado sino a que como proyecto musical tiene muy claro dónde empieza y dónde acaba, hay una coherencia asombrosa en el sonido y en la temática de las canciones y una progresión muy natural en el tracklist.

Muchas de las críticas que se han ido publicando hablan de Exile como un disco fallido. Dicen que es exagerado, que es incluso ridículo oír a dos veinteañeros hablar de dramas existenciales con un sonido que trata de emular la épica de la electrónica de los 80. Incluso hay quien ha dicho que es un intento bastante zafio de querer sonar como Muse. Y luego están los que dicen, directamente, que se han vendido. Incluso los que dicen que si el disco les ha salido así es porque se van a separar.
Si bien es cierto que, musicalmente, éste disco tiene unas referencias mucho más concretas que Happiness (es fácil pensar en Depeche Mode, Coldplay, Soft Cell, Dire Straits, The Cure…) y unas concesiones que ya te comentábamos antes hacia cosas que otros artistas están haciendo hoy en día (cosa que no pasaba -o no tanto- en Happiness) no son la base del trabajo. Es decir: no es que copien descaradamente a esos grupos utilizando recursos que se convirtieron en marca de la casa, sino que han construido un conjunto de canciones muy sólidas que han adornado con referencias y algunas frases musicales que son las que traen esos recuerdos a la mente.
Han abierto su sonido y han jugado un poco con cosas como el dubstep. Se han arriesgado en la producción y han preferido hacer un disco totalmente HURTS, pero menos hermético a las interferencias y a las influencias.


En cualquier caso es evidente que Exile es un disco con una temporalidad muy marcada, como ya lo fue Happiness. Aunque parece que muchos habrían preferido un más de lo mismo y consideran que han perdido su personalidad; para mí han conseguido evolucionar de forma bastante ligera, sin una rotura total con el sonido anterior; sin perder ese estilo de componer y de tratar las canciones que hizo que Happiness fuera el éxito que fue.

Puede que sea pronto para decidir si Exile es uno de nuestros discos del año (y decimos “nuestros” porque incomprensiblemente a nadie le ha gustado). Y puede que al no ser la novedad inesperada que fue el primer álbum la sensación que queda al terminar  de escucharlo sea menos eufórica que en 2010. Pero lo que está claro es que Theo y Adam siguen haciendo la música que les gusta hacer e independientemente de que estén agotados, de que estén acabados, de que se hayan vendido, de que hayan perdido su personalidad… para mí Exile es un disco colosal y los HURTS, para bien o para mal, han crecido y evolucionado.




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